CATEDRAL DE SAN BASILIO.

Dentro de mi gusto por las artesanías, las miniaturas y todo lo relacionado con el trabajo manual, destaco esta obra. Siempre me fascinó esta construcción y siempre quise  representarla bajo mi propia óptica.

La maqueta está hecha de madera ligera y MDF en su totalidad. Los vitrales son pintura  mano y los calados de las ventanas fueron hechas con madera delgada para crear el calado.

Si estilo arquitectónico es una mezcla inigualable de distintas influencias, como el arte bizantino, el mogol y el  llamado moscovita, entre otros. Sobra agregar una enorme dosis de creatividad y talento decorativo que la hacen única en el mundo.

Su historia también es apasionante:

La construcción de la catedral fue ordenada por el zar Iván el Terrible para conmemorar la conquista del Kanato de Kazán, y se realizó entre 1555 y 1561. En 1588 el zar Fiódor Ioánnovich ordenó que se agregara una nueva capilla en el lado este de la construcción, sobre la tumba de San Basilio el Bendito, santo por el cual se empezó a llamar popularmente la catedral.

La leyenda dice que el zar Iván dejó ciego al arquitecto Póstnik Yákovlev para evitar que proyectara una construcción que pudiera superar a esta, aunque parece claro que no se trata más que de una fabulación, ya que Yákovlev participó, pasados unos años, en la construcción del Kremlin de Kazán.

De los varios trabajos que he hecho de miniaturismo, tal vez, éste sea mi favorito.