Como hecho plástico nada se puede comparar con el cuerpo humano. Nada tan sensual, tan mórbido y tan sugerente. Nada que nos recuerde mejor que el ser humano fue hecho para amar.

Eros y Tánatos son las fuerzas primarias que motivan al hombre. El Eros como Principio de Vida, como fundamento del amor, es el que nos impulsa a vivir, a amar, a relacionarnos con los otros.

Como Fuerza Vital genera tensiones y pulsiones que unen con hilos, muchas veces invisibles, a todos  los hombres.

El cuerpo como VEHICULO DEL ALMA contiene todo: sensibilidad, textura, volumen, color; induce a ser tocado, a ser tomado, a ser complacido. A complacer, a amar, a vivir el beso de la vida; a generar el deseo de comunión y de expansión en esa búsqueda  humana que siempre tratará de alcanzar LA TOTALIDAD.