En la mesa asistimos a uno de los rituales más importantes creados por el ser humano: el compartir el proceso de la alimentación. En la mesa COMPARTIR es lo importante y los objetos que son parte de este ritual, son mi interés pictórico. En este caso los utensilios y vasijas, canastos, jarras, bandejas, flores, frutas o cualquier artefacto relacionado con el mundo gastronómico tiene importancia vital en la vida cotidiana. De ahí su valor estético y cultural.

Así cambien los tiempos y las culturas, los objetos domésticos del diario vivir forman un acervo indiscutible de elementos que han inspirado a artistas de todos los tiempos. El Bodegón no es otra cosa que el análisis estático y estético de una composición de elementos. Refleja ante todo una cualidad plástica y estética que nos dice con solo verlo       quien come en esa mesa.

“Por el plato se conoce al comensal”

Texturas y materiales son importantes porque nos hablan  de la clase social, la cultura o la dimensión estética de esa sociedad. Pero más de todo lo anterior, nos recuerdan el enorme placer de una buena comida, la nostalgia por los aromas que nos evocan y la alegría de compartir un pan, una fruta o una flor.