En estos espacios habitados la reflexión se centra principalmente en la relación de los sujetos y objetos que hacen parte de la vida cotidiana de todos. El modo en que la gente habita los espacios, la forma en que los amuebla, los colores y texturas que forman parte de la cotidianeidad.

El tema del GUSTO siempre aparece reflejado en estos lugares donde podemos introducirnos y “escudriñar” cómo se relacionan entre sí quienes allí viven. Sus rituales cotidianos, sus goces y sus liturgias. Espacios donde se vive, se sueña, se comparte o se expresa la soledad, la creatividad y el recogimiento.

Como espacios son proyección de quienes allí habitan aunque no siempre aparezcan representados, pero que de una u otra forma siempre nos hablan de un SENTIR y de una relación estética del hombre con los objetos y por ende con  El Mundo.

Espacios que son pues, refugios para el alma.